El tiempo nos cambia!.
Hace ya mucho pensaba que la vida era jugar, bailar y disfrutar, pero ahora me doy cuenta; que así no es la vida. La vida tenemos que construirla como cual arquitecto construye su casa (con todo lujo de detalle ya que, el es arquitecto de su propia casa).
La vida y el tiempo van juntos de la mano como gaviotas libres por el mar, y somo nosotros quienes tenemos que amaestrar esa gaviotas para que su próximo destino sea la felicidad el bienestar y el amor.
Si dejamos que vuelen con rumbo propio lo único que conseguiremos es que, a lo mejor aterricen en el destino equivocado y nos hagan pagar los costes. Pero jamás es tarde para corregir el rumbo de aquellas gaviotas, dios, y tus pensamientos pueden guiar por buen camino a estas aves maravillosas.
Siempre busca la ayuda en tu subconsciente, despierta tu instinto, abre tu corazón y sobre todo nunca tengas miedo al destino, enfréntate al él y veras que la vida es más fácil de seguir.
Si una puerta se te cierra habrán mil que te esperan abiertas, pero nunca des marcha atrás al tiempo, ni te humilles ante él; pensando que todo hubiera ido mejor si hubieras hecho lo contrario.
Luchar por tu destino y felicidad es como luchar por tu país si estuviera en guerra, darías todo por que no lo conquisten, así es tu destino, tienes que luchar para liberarlo. Siéntete libertador de tu propia vida y no dejes que otros te la liberen.